¿ Que mujer no ha soñado con su vestido de novia ?

A lo largo de numerosas generaciones, el vestido fue y es considerado una de las piezas mas valiosas en la vida de una mujer. El vestido, queda plasmado en cada recuerdo de su boda, tanto para la novia como para los invitados. La elección del vestido de novia, involucra un decisión emocional así como también una decisión financiera importante.  Sino basta con preguntarle a cualquier madre, abuela, tía o amiga que haya ido “wedding dress shopping “ o visto un episodio de “Say Yes to the Dress”.

En nuestra cultura, siempre se le ha dado mucha importancia a la mujer y a su vestido en la ceremonia del casamiento. La primera pregunta que todos hacemos, es ¿ como estaba la novia ? y luego el resto de las cuestiones relacionadas a la boda.

Desde que somos pequeñas, nos cuentan historias sobre princesas y bodas con imponentes vestidos blancos. Ni hablar del príncipe azul … que viene a resolver todas nuestras preocupaciones … pero eso es tema para otro post !. Recuerdo cuando era pequeña y mi abuela miraba las novias entrar a la Iglesia. Siempre admiraba los vestidos y decía ya llegara el día que entres de blanco a la Iglesia y todos los ojos estarán posados sobre vos. Con lo cual, no es sorpresivo que tantas mujeres de nuestra generación, hayan soñado durante años con el vestido que usaran ese día.

Pero ahora, hablemos de las tendencias y de los estilos de esta prenda.

Desde que en 1840 la reina Victoria de Inglaterra se casó vestida de blanco, este color se convirtió en el más popular entre las novias de Occidente. Si bien a lo largo del tiempo se han puesto de moda diferentes estilos, los mas populares han sido el estilo princesa o balloon. En otras culturas, el vestido tradicional puede incluir accesorios coloridos, dibujos pintados en las manos o en la cara, otras se cubren el rostro con velos y joyas. Por ejemplo en India, Indonesia y Tailandia.

En las ultimas décadas, los estilos han cambiado, y mucho.  Mientras en la década del 80 los vestidos se caracterizaban por ser extremadamente cargados y voluminosos; en los 90 no hay un estilo predeterminado sino una mezcla de estilos. Para la llegada del Milenio, se vieron apuestas más arriesgadas, enfocadas cien por ciento a la alta costura (por ejemplo, la colección de inspiración victoriana gótica presentada por  Yves Saint Laurent).

A diferencia de la generación pasada, las novias modernas buscan vestidos que se puedan volver a usar para otras ocasiones, y no quede juntando polvo en el vestidor. Hoy en día, se eligen tonos hueso, off white y rosa para la ceremonia religiosa y pasteles para la ceremonia civil. En cuanto a los diseños, se opta por modelos mas cómodos, con siluetas de líneas lánguidas y cortes femeninos y románticos.

Los tiempos que se necesitan para realizarse los vestidos dependen de la fecha de la boda, los meses con más demanda de fiestas en Argentina son febrero y noviembre. Por eso, las especialistas recomiendan hacer todo con anticipación. Algunas piezas requieren seis meses de anticipación para el armado (si lleva bordado o corsetería) mientras que los mas sencillos alrededor de tres.  Los materiales en su mayoría son tules con encajes trabajados a mano, gasas de seda natural y guipures.

En Argentina, tenemos muchos diseñadores de renombre, mis favoritos son Javier Saiach, Agustina Botlinghk, Claudio Cosano, Gabriel Lage,  y Gino Bogani. Pero es en el New York Bridal Fashion Week y en el Barcelona Bridal Fashion Week, donde los diseñadores  internacionales como Rosa Clara, Vera Wang y Elie Saab, entre otros,  presentan las nuevas tendencias que inspiran  a las “Bride’s to be”.

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