Hace varios años, Pipa Middleton fue tapa de todas las revistas del corazón y moda por llevar un vestido blanco en la boda de su hermana, la ahora Duquesa de Cambridge. Se rumoreaba que las hermanas no se llevaban bien y que Pipa quiso opaca a su hermana y por eso rompio con esa regla implícita, que la mayoría de las mujeres conocemos. Jamas se debe ir de blanco a una boda. Pero Pipa lo hizo y  el vestido que lucio ese día se agoto a los pocos días. De mas esta decir que el vestido le quedaba espectacular y se llevo todas las miradas. 

En la boda de Meghan Markle con el Principe Harry, fue la propia Duquesa la que recibió la critica de la prensa por el outfit que eligió. La princesa uso un traje claro, no solo que a la luz del día parecía blanco (aunque era amarillo claro) sino que ya lo había usado en dos ocasiones. Algunos medios lo dijeron que se trato de un desplante para la pareja real. 

El vestido en cuestión, diseñado por la casa Alexander McQueen, era corto (otra de las exigencias de protocolo) y era fácil adivinar que no se trataba de la novia, pero hubiera estado mejor con otro color que generase menos dudas. Y, sobre todo, un vestido que no fuese repetido. Kate, ya lo había usado para el bautismo de una de sus hijas, para el cumple de la Reina y para otro evento. El vestido en cuestión es un Alexander McQueen y lo acompaño con un sombrero de Philip Treacy. La descripción oficial del palacio, indicaba que el vestido era «amarillo primaveral», pero eso es un poco exagerado. El amarillo primaveral,  es un tono mucho más profundo, como el de una caléndula. En la televisión y en las fotografías, su vestido se veía más crema o color hueso. Aunque en la iglesia, se veía mucho más amarillo bajo las luces y mucho más blanco en los escalones posteriores. (Sus pendientes eran de cuarzo amarillo limón, como si el vestido tuviera un tono diferente). A pesar de todo, definitivamente no era brillante, como el blanco nupcial.

Pero la tendencia de usar vestidos blancos o claros para asistir a una boda se esta incrementando. Kim Kardashian vistió a sus hermanas de blanco para su segunda y tercera boda. Definitivamente, esto se ve cada vez con mas frecuencia en el Reino Unido. El New York Times, publico una entrevista a la experta en protocolo y etiqueta,  Peggy Post, donde ella decía que el blanco y el crema son colores aceptados para los invitados. Claro, siempre y cuando el atuendo no parezca de novia !

También fue altamente criticada por repetir el vestido. Pero convengamos en que Kate es conocida por reciclar su vestuario, es algo que hace que la gente se sienta mas cercana a ella. Según algunos periodistas, fue la forma en que Kate dijo: «¡Nada que ver acá! ¡Enfoquen en la novia! “. Esto se debe a que ella es extremadamente consciente de que su presencia no pasa inadvertida. Si recordamos, en la boda de Pippa, Kate no fue la dama de honor y se rumorea que evita ir a otras bodas para no causar revuelo. Su mirada también estaba atenuada, apareció momentos antes de la ceremonia, como parte de un torbellino de niños, y se precipitó en la iglesia. Ella mantuvo su cabeza baja durante partes de la ceremonia y se paró momentáneamente en los escalones con el resto de la familia. La mayoría de las fotografías de ella son de un lado, mirando hacia Charlotte o hacia William. Su elección de accesorios también fue modesta, seguramente podría haber pedido prestado joyas de la colección de la Reina; pero en su lugar llevaba un anillo que apareció por primera vez en 2008, tres años antes de casarse con William. 

Finalmente, pero no menos importante debemos recordar que la boda estaba minuciosamente planeada y también el vestuario o de cada integrante de la casa real. Por lo tanto, podemos asumir que tanto Meghan como la Reina aprobaron el vestido. 

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